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App del día · 17 de octubre de 2026

«Tres cosas a un euro y me paga con uno de diez»: la caja del rastrillo solidario de Lourdes

Lourdes llevaba la mesa de libros del mercadillo del AMPA con una lata de galletas y una libreta que al final nunca cuadraba. Este año le pidió a Claw una caja registradora sencilla y la tuvo en la tablet del cole antes de abrir.

El SO que genera apps al vuelolocal · en el navegador

El rastrillo solidario del colegio de Lourdes se monta un domingo al año en el patio. Las familias donan libros, juguetes y ropa de niño, y lo que se saca va para la biblioteca del centro. Lourdes lleva siempre la mesa de libros, que es la que más se mueve: cuentos a 50 céntimos, novelas a un euro, lotes de cómics a dos y alguna enciclopedia a cinco que nadie quiere pero que alguien acaba llevándose.

Hasta ahora todo iba en una lata de galletas y una libreta. El problema llega a mediodía, cuando hay cola, tres críos le enseñan cromos a la vez y una madre le da un billete de veinte por cuatro cuentos y una novela. El año pasado, al cerrar, la libreta y la lata no coincidían ni de lejos, y nadie sabía en qué momento se había descuadrado.

Lo que pidió

El sábado por la noche abrió Claw en la tablet vieja del AMPA y escribió esto:

Quiero una caja para un mercadillo. Botones grandes con los precios que usamos: 50 céntimos, 1, 2 y 5 euros. Que vaya sumando lo que se lleva cada persona, que me diga cuánto tengo que devolver si me paga con un billete y que al final me diga cuánto he vendido y de cada precio.

Lo que apareció

En un momento tenía delante una app de una sola pantalla, pensada para usarla con el dedo:

Después le pidió dos cambios con sus palabras: «añade un precio libre, que siempre hay alguien que regatea» y «déjame poner el fondo de caja, que empiezo con 40 euros en monedas». Claw rehízo la app con las dos cosas, y el resumen pasó a enseñar también lo que debería haber en la lata: el fondo más lo vendido. Antes de acostarse metió un par de ventas inventadas y comprobó el cambio a mano. Es lo que haría cualquiera con una herramienta nueva, la haya hecho una persona o un modelo.

Por qué le vino bien que fuera así

El wifi del cole no llega al patio, y la tablet del AMPA no es de nadie en concreto. No quería instalar una app de punto de venta, crear una cuenta ni darle a una empresa el dato de cuánto recauda un colegio en su mercadillo, todo para una herramienta que iba a usar un día. Claw genera la app y la ejecuta dentro del propio navegador, con el modelo funcionando en el dispositivo. Por eso el domingo funcionó sin conexión, y las ventas no salieron de la tablet.

Al cerrar, la lata y el resumen se llevaban euro y medio. Lourdes da por hecho que se le escapó algún cuento sin cobrar entre tanto crío, y con eso puede vivir. Lo que no tiene es la sensación del año pasado de no saber ni por dónde empezar a buscar.

Si tú también tienes un mercadillo, una rifa o una mesa de cobro a la vista, abre Elffuss Claw y pídele tu caja con tus palabras: se genera y funciona en tu navegador, sin instalar nada y sin subir ningún dato.

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