Anselmo se jubiló de conductor de autobús y se trajo de la Alcarria la afición de su padre: seis colmenas en un bancal, detrás de la casa del pueblo. Sube cada sábado que el tiempo deja, abre un par de cajas, mira y vuelve a cerrar. El problema llega luego, en el coche, cuando se quita el velo e intenta acordarse de lo que ha visto.
Hasta ahora lo apuntaba en una libreta de espiral. Con guantes no se escribe, así que lo anotaba todo de memoria al acabar, y la libreta tenía más manchas de cera que letras. Una semana se dio cuenta de que llevaba casi un mes sin abrir la cuatro porque en la libreta ponía «4 bien» y nunca supo de qué día era aquello.
Lo que pidió
Su sobrina le había enseñado Elffuss Claw en el portátil y una tarde Anselmo escribió, tal cual:
Tengo seis colmenas numeradas. Quiero apuntar cada vez que reviso una: si he visto la reina o huevos, cuántos cuadros de cría, si tiene reservas, si está brava y una nota. Y que me diga cuánto hace que no miro cada una, que la que más tiempo lleve salga arriba.
Y en el mismo navegador apareció la app.
Qué salió
- Seis fichas, una por colmena, ordenadas por días desde la última revisión. La que lleva más tiempo sale arriba y en naranja si pasa de dos semanas.
- Un formulario corto con botones grandes en vez de casillas pequeñas: reina vista o huevos (sí / no / no sé), cuadros de cría de 0 a 10, reservas (pocas / justas / bien), carácter (mansa / normal / brava) y un hueco para la nota.
- El historial de cada colmena en una lista, con la fecha arriba de cada entrada. Ahí se ve de un vistazo si la cría va bajando de una visita a otra.
- Un aviso discreto cuando una colmena sale sin reina vista dos revisiones seguidas, que es justo lo que a Anselmo se le pasaba.
Le pidió un cambio: que la nota se pudiera dictar en vez de teclear. Claw le añadió el botón del micrófono del propio navegador, y ahora rellena la visita en un par de minutos, sentado en el coche, con el traje todavía a medio quitar.
Por qué le encaja
Anselmo no quería darse de alta en ninguna aplicación de apicultura ni pagar una cuota para apuntar seis cajas. Tampoco le hacía gracia que alguien supiera dónde tiene el colmenar, que ya le robaron dos cajas hace años. Con Claw no hay cuenta: el modelo genera la app dentro del navegador, y las revisiones se guardan en ese mismo navegador, sin pasar por ningún servidor.
Y si un día quiere otra columna, por ejemplo para apuntar cuándo trató cada colmena, no tiene que esperar a ninguna actualización. Lo pide con sus palabras y la app se rehace al momento.
El último sábado la cinco salió arriba, en naranja. La abrió primero y estaba sin reina. Esta vez se dio cuenta a tiempo.
Si tú también llevas algo apuntado en una libreta que ya no se entiende, abre Elffuss Claw y pídele tu app con tus palabras: se genera y funciona en tu navegador, sin cuenta y sin que tus datos salgan de tu equipo.
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