Concha organiza cada año la comida del 25 en casa de su madre. Son nueve adultos y cuatro críos, y todos los años pasa lo mismo: el grupo de mensajería se llena de «yo llevo algo», «yo también», y el día de la comida aparecen tres tortillas de patata, dos ensaladillas y nadie ha pensado en el postre. El año pasado, además, su cuñado Rubén es celíaco y acabó comiendo jamón y poco más.
Lo que le pidió a Claw
Esta vez no quería abrir una hoja de cálculo ni buscar una app de listas compartidas que le pidiera registrarse. Abrió Elffuss Claw en el portátil y lo escribió tal cual lo diría en voz alta:
Hazme una app para repartir los platos de la comida de Navidad. Que pueda apuntar quién viene, qué trae cada uno y de qué tipo es: entrante, principal, postre o bebida. Que me avise si falta alguna categoría o si hay dos platos iguales. Y que pueda marcar «sin gluten» en los platos que lo sean.
Qué apareció
En unos segundos tenía una página con cuatro columnas, una por categoría. Arriba, un campo para el nombre y otro para el plato, con una casilla de «sin gluten». Debajo, un pequeño resumen que se actualizaba solo:
- Categorías vacías resaltadas en rojo: al principio, «Postre» y «Bebida».
- Platos repetidos detectados por el nombre: al meter la segunda «tortilla de patata», se encendió un aviso.
- Sin gluten: un contador y una etiqueta en cada plato marcado, para que Rubén sepa de un vistazo qué puede coger.
Concha pidió dos retoques sobre la marcha: que añadiera un campo «para cuántos» y que ordenara la lista por quién la trae. Los dos cambios llegaron en la misma conversación, sin empezar de cero.
Por qué le encajó que fuera local
La app se generó y funciona dentro del navegador, con el modelo corriendo en la propia tarjeta gráfica del portátil. Concha no creó ninguna cuenta ni instaló nada, y la lista de la familia, con nombres, alergias y quién viene, no pasó por ningún servidor. Es una tontería de lista, sí, pero incluye lo que come cada pariente, y no hay por qué dejarlo en manos de nadie.
Como funciona sin conexión, también la abrió en casa de su madre, donde el wifi va y viene. Y si el año que viene quiere otra versión, solo tiene que pedirla.
El resultado
Concha hizo captura de la tabla y la mandó al grupo con un «mirad lo que falta». Esa tarde, Rubén apuntó una tarta de almendra sin harina. Ya solo queda decidir quién se lleva la segunda tortilla.
Abre Elffuss Claw, cuéntale con tus palabras la app que necesitas y verás cómo se genera al momento en tu navegador, sin instalar nada y sin que tus datos salgan de tu dispositivo.
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